Hablar hoy día de cocina casera española es un eufemismo porque en la mayoría de los hogares de España se comen los mismos platos precocinados y congelados que en Dinamarca, Escocia o Texas, aún así haremos un esfuerzo por recordar aquellos años en que nuestras madres se pasaban la mañana entera preparando ese delicioso cocido y la tarde haciendo croquetas con la carne que había sobrado.
Hablamos de la Dieta Mediterránea casi como una panacea contra las actuales patologías cardiovasculares y otras dolencias derivadas de la mala alimentación, pero es que comer sano, partiendo siempre de productos crudos y naturales, es lo que se hizo toda la vida en los hogares españoles y sí, es el mejor camino para cuidar nuestra salud.
Y el tiempo que requiere esta cocina, además de ser casi ridículo (se tarda más en freír un filete con patatas que en hacer un guisote de patatas a la riojana), es el mejor empleado, no solo para nuestra economía, sino sobre todo para nuestra salud.
Además, cuando le cojan el truco, es de lo más divertido y gratificante. Una verdadera gimnasia mental y física para quienes pasamos media vida delante del ordenador.
jueves, 17 de enero de 2008
Recetas de postres caseros
en 4:20
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